jueves, 10 de septiembre de 2015

LA PROBLEMÁTICA DEL AGUA EN CALI Por: Javier E. Restrepo

La crisis del suministro de agua en Cali no es un tema simplemente coyuntural. Desde hace más de un año algunos entes de control como la Personería Municipal de Santiago de Cali ya se habían pronunciado al respecto y señalado que, de no tomarse acciones concretas para la protección y el cuidado del agua, se presentaría un racionamiento del líquido.

En lo que va corrido del segundo semestre del año 2015 el problema del desabastecimiento de agua potable se ha manifestado en Cali de manera más preocupante, sobre todo por el bajo caudal de los ríos Meléndez y Cali  a causa del fenómeno del niño en Colombia, y no menos importante, por la alta sedimentación del río Cauca.

Un segundo factor que acrecienta esta crisis son los constantes daños en las tuberías del acueducto de Emcali, pues en promedio se presentan 5 averías diarias, además de la demora en la reparación de las mismas.

Precisamente por esta situación, el DAGMA, conforme a las disposiciones de la Resolución 763 de 2012, ha decidido sancionar a las personas o empresas que malgasten el recurso hídrico con correctivos que contemplan desde sanciones pedagógicas durante las primeras dos semanas hasta multas de 5000 SMMLV.

Sin embargo, esto es más que un problema de sanciones y multas; se trata de una problemática social, pues un propósito fundamental de la cultura ciudadana caleña debería ser la del ahorro para evitar futuros racionamientos. En ese orden de ideas, habría que preguntarle a la Alcaldía qué estrategias educativas tiene para combatir esta indiferencia en lo que resta del año 2015.
 
Foto de: diarioadn.co

martes, 12 de mayo de 2015

¿UNA POLÍTICA PÚBLICA PARA LOS RECICLADORES DE CALI?

Foto: Periodico el Pais
Tras el cierre en 2008 del antiguo basurero de Navarro, la Corte Constitucional emitió la Sentencia T-291 de 2009 que  ordenaba a la administración municipal de Cali vincular al gremio de los recicladores a la economía formal del aseo de la ciudad, y además, garantizar sus derechos constitucionales de salud, vivienda digna y acceso a la educación. Para darle cumplimiento a estas disposiciones, lo más acertado fue la formulación de una política pública de inclusión, que tuviera componentes sociales, como el mejoramiento de sus condiciones de vida; técnicos, como la capacitación y la formación en ciertas competencias organizacionales y económicas que les garantizará  su vinculación a las nuevas empresas encargadas del manejo de los residuos sólidos. Entidades como el DAGMA, la CVC y EMSIRVA (en proceso de liquidación) han sido las responsables de la adecuada ejecución de la política pública bajo las directrices de la administración municipal.


Ya han transcurrido 7 años y pocos avances se han evidenciado al respecto. El 13 de abril, en una plenaria del Concejo de Cali se le hizo el respectivo control político a este tema; evidenciándose el incumplimiento a la sentencia. Según los concejales que realizaron el control político, el mayor problema ha sido de tipo presupuestal pues no se han destinado los suficientes recursos para cubrir las demandas de la política Algunos recicladores han recibido capacitación en ciertas actividades para el manejo de residuos sólidos y otros han sido beneficiados con viviendas a muy bajo precio; sin embargo, su vinculación laboral es realmente escasa y no tienen modos de subsistencia para vivir dignamente.
Esto queda como un tema dentro de la agenda para el próximo gobierno local que deberá incluir la política pública dentro del plan de desarrollo y destinar el presupuesto suficiente para su adecuada ejecución.


miércoles, 25 de marzo de 2015

Ciudad Paraíso: Un Proyecto que no arranca



El proyecto Ciudad Paraíso pretende la renovación de una parte importante del centro de Cali, comprendida por los barrios Sucre, El Calvario y San Pascual; sin embargo, no avanza aunque existen los recursos financieros, tecnológicos, humanos y el respaldo del gobierno nacional para su ejecución. Las primeras dificultades aparecieron durante la fase de compra de predios y desalojo de quienes habitan irregularmente la zona. Muchos vecinos se niegan a vender sus predios porque no están de acuerdo con el precio que el Municipio les ofrece ni con las condiciones de pago. Otro problema que enfrenta el proyecto es la atención que merece la población vulnerable que se encuentra en la zona (habitantes de la calle, trabajadores sexuales, personas con problemas de drogadicción entre otros).
Adicional a lo anterior, El Proyecto estuvo paralizado desde inicios del 2015 por un fallo judicial a una tutela impuesta a favor de 210 indígenas Embera Katío que llegaron a ocupar viviendas de este sector hace aproximadamente 2 años. Este fallo exigía la reacomodación de los Embera en 48 horas en su lugar de origen en Risaralda, aun cuando este ejercicio no es de la entera responsabilidad de la administración de Cali. La semana pasada se expidió un nuevo fallo que dio vía libre al proyecto y además establece un plazo mayor de reacomodo que se extiende hasta el 5 de mayo.
 

Si bien se está superando este obstáculo con acuerdos para el traslado de esta comunidad a su territorio, todavía Ciudad Paraíso está en entredicho. Por un lado, la administración debe sortear la dificultad en torno a la compra de los predios y por otro, asumir los retos enfocados a la atención de la población vulnerable. ¿Qué estrategias se pondrán en marcha para que Ciudad Paraíso sea una realidad, asegurando mejores condiciones de vida para quienes debe reubicar?  


Por: Juliana Gómez Meyer

miércoles, 18 de marzo de 2015

La Movilidad en Cali, todo un “Viacrucis”



La movilidad en la Ciudad se ha convertido en un problema para todos los caleños. Los ciudadanos día a día padecen el caos propio de una Ciudad en constante crecimiento, cuya capacidad de respuesta ante problemáticas emergentes se ve claramente desbordada.
Este tema preocupa y mucho, pues en Cali convergen una serie de situaciones complejas  –Dificultades en la implementación del Masivo Integrado de Occidente MIO, mal estado de las vías, deficiente cultura ciudadana, entre otros- que entrelazadas ocasionan un recrudecimiento del ya evidenciado colapso del sistema vial.
El escenario es complejo, pues a los problemas ya mencionados se suman situaciones puntuales –como el incremento del parque automotor particular, la creciente adquisición de motocicletas como medio de transporte, la piratería, el transporte informal, etc.- quienes propician que las medidas adoptadas por la Administración Municipal –aparentemente- se queden cortas.
Foto: Periodico el País
Al respecto se debe decir que, la Alcaldía de señor Rodrigo Guerrero ha promovido el aumento de agentes de tránsito -142 nuevos efectivos-, la instalación de nuevas cámaras de fotodetección, “dummies” –cámaras falsas- y sensores de velocidad, además del “Plan Bacheo” –en el cual se han reparado el 52% de los huecos de la Ciudad-; medidas implementadas para contrarrestar el problema de la movilidad.
Sin embargo, dichas medidas se encuentran aún lejos de contribuir a mitigar las condiciones de movilidad actuales -y no es por negligencia o carencia de medidas desde la Administración Municipal-.
Por tal razón, el llamado se extiende al Ciudadano, a que los caleños tomemos conciencia respecto al tema de la movilidad, a efectuar medidas como compartir el carro, respetar las normas de tránsito, tomar conciencia vial, salir con tiempo a su destino, entre otras. Todas estas son vitales para que movilizarse por la Ciudad no se convierta en un “viacrucis”.

Manuel Felipe Quintero Ceballos
Practicante Profesional Observatorio Cali Visible
Pontificia Universidad Javeriana Cali